NDA para startups: cuándo firmarlo, errores habituales y cláusulas imprescindibles
En las primeras fases de una startup, compartir información es inevitable: con socios, desarrolladores, inversores, proveedores o potenciales partners. El problema aparece cuando esa información es estratégica y se comparte sin una protección jurídica adecuada. En ese punto, el NDA (Non-Disclosure Agreement) deja de ser un documento accesorio y pasa a convertirse en una pieza clave de la seguridad legal del proyecto.
En el ecosistema emprendedor español, el NDA no sirve solo para “cubrirse las espaldas”, sino para ordenar relaciones, fijar límites claros y preservar el valor real del negocio, que muchas veces reside en activos intangibles como ideas, procesos, datos o tecnología aún no protegida formalmente.
¿Qué es un NDA y por qué es crítico para una startup?
Un NDA es un contrato por el que una o varias partes se comprometen a no divulgar ni utilizar para fines distintos determinada información confidencial a la que acceden durante una relación profesional o comercial.
Desde un punto de vista legal, la confidencialidad en España se apoya, entre otras normas, en:
- El Código Civil, que reconoce la autonomía de la voluntad y la fuerza vinculante de los contratos.
- El Estatuto de los Trabajadores, que impone deberes de buena fe y confidencialidad.
- La Ley 1/2019, de Secretos Empresariales, que exige que la información se haya protegido de forma razonable para poder ser defendida jurídicamente.
Para una startup, esto es esencial: si no existen medidas contractuales claras de confidencialidad, será mucho más difícil reclamar después un uso indebido de la información.
¿Cuándo debe firmarse un NDA?
La regla general es sencilla: antes de compartir información sensible. En la práctica, estos son los escenarios más habituales:
- Empleados, colaboradores y freelancers, cuando acceden a código, datos de clientes, procesos internos o estrategia.
- Cofundadores o socios en fase previa, incluso antes de constituir la sociedad.
- Proveedores tecnológicos, agencias o consultores externos, especialmente en desarrollo, marketing o software.
- Partners estratégicos y alianzas comerciales, durante negociaciones preliminares.
- Inversores y procesos de due diligence, cuando se entra en análisis detallado del proyecto.
- Clientes piloto o beta testers, si el producto aún no está en el mercado.
Cuanto antes se firme el NDA, menor es el riesgo y mayor el control sobre la información.
Errores habituales al usar NDAs en startups
En la práctica, los problemas suelen venir de un mal uso del NDA:
- Compartir información sin NDA, confiando en acuerdos verbales.
- Usar plantillas genéricas sin adaptación al proyecto ni al derecho español.
- Definir la información confidencial de forma vaga o excesiva.
- Establecer confidencialidad indefinida sin justificación.
- No regular la propiedad intelectual vinculada a la información.
- No prever qué ocurre con la información al finalizar la relación.
Un NDA mal planteado puede generar una falsa sensación de seguridad.
Las 10 cláusulas imprescindibles de un NDA bien planteado
- Identificación clara de las partes, incluyendo sociedades y representantes.
- Definición precisa de la información confidencial, con categorías claras.
- Finalidad concreta del acceso a la información, limitando su uso.
- Obligación de confidencialidad y medidas de protección razonables.
- Excepciones a la confidencialidad, como información pública o exigencias legales.
- Duración de la obligación, ajustada al tipo de información.
- Devolución o destrucción de la información al finalizar la relación.
- Consecuencias del incumplimiento, incluyendo responsabilidad por daños.
- Ley aplicable y jurisdicción, normalmente derecho español.
- Cláusulas finales, como no cesión, modificaciones por escrito y nulidad parcial.
El NDA como herramienta preventiva
El NDA no evita todos los conflictos, pero mejora de forma decisiva la posición jurídica de la startup. Permite demostrar que la información estaba protegida, facilita la defensa de secretos empresariales y transmite profesionalidad en cualquier negociación.
Cómo te ayudamos desde Legal Core Labs
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Porque proteger tu información no es firmar cualquier NDA, sino firmar el adecuado, en el momento correcto.