Landing pages y protección de datos: los errores más comunes que pueden costarte caro
¿Tu landing page cumple el RGPD? Evita sanciones legales: descubre los errores más comunes y cómo captar leads cumpliendo con la normativa.
Leer más →
Uno de los primeros dilemas legales a los que se enfrenta cualquier persona que decide emprender un negocio en España es el de la forma jurídica: ¿empezar como autónomo o constituir una sociedad, generalmente una Sociedad Limitada (SL)?
La respuesta no es universal. No existe una opción mejor que otra en abstracto, pero sí hay una forma jurídica más adecuada según el tipo de actividad, volumen de ingresos previsto, nivel de riesgo, necesidad de financiación o proyección de crecimiento.
En este artículo te ayudamos a tomar una decisión informada, analizando desde una perspectiva jurídica y estratégica las principales diferencias entre operar como autónomo o como sociedad.
La principal distinción entre ambas figuras no es solo de nomenclatura, sino de estructura legal y consecuencias prácticas.
| Aspecto | Empresario individual (Autónomo) | Sociedad Limitada (SL) |
|---|---|---|
| Personalidad jurídica | Persona física | Persona jurídica |
| Responsabilidad | Ilimitada | Limitada al capital aportado |
| Constitución | Rápida, sin notario | Escritura pública y Registro Mercantil |
| Fiscalidad | IRPF progresivo | Impuesto de Sociedades |
| Imagen comercial | Limitada | Profesional y corporativa |
| Financiación | Difícil sin aval personal | Mayor acceso y solvencia percibida |
| Costes operativos | Menores | Más elevados |
Iniciar la actividad como autónomo es, en la mayoría de los casos, la opción más lógica cuando:
Desde el punto de vista práctico, darse de alta como autónomo es un trámite administrativo que puede resolverse en 24 horas. Basta con inscribirse en Hacienda y en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). No requiere escritura pública, ni capital mínimo, ni asesoramiento jurídico especializado para constituirse.
Además, si cumples los requisitos, puedes acogerte a la tarifa plana de 80 € mensuales durante el primer año, lo que reduce significativamente la carga inicial.
Aunque crear una SL implica mayor complejidad, también abre nuevas posibilidades que conviene valorar si:
La SL permite separar tu patrimonio personal del de la empresa. En principio, solo se responde por las deudas con el capital social aportado. Esto proporciona una protección jurídica que el autónomo no tiene.
Además, al tributar por el Impuesto sobre Sociedades, se puede optimizar fiscalmente la reinversión de beneficios, especialmente si no vas a extraer todo el beneficio como renta personal.
💡 Si tu actividad implica firmar contratos relevantes, asumir riesgos con proveedores o empleados, o adquirir deuda, limitar tu responsabilidad puede marcar la diferencia.
En cuanto a costes recurrentes:
🔎 Importante: si comienzas como autónomo y en el plazo de un año constituyes una SL que continúa la misma actividad y en la que posees más del 50 %, no podrás beneficiarte del tipo reducido del 15 %, según lo establece la Ley del Impuesto de Sociedades.
En determinados sectores (consultoría, servicios a empresa, tecnología, etc.), operar como sociedad proyecta una imagen de mayor solidez y estructura. Además:
Aunque en ambos casos los bancos suelen exigir aval personal, la SL parte de una mejor posición para acceder a créditos:
Es una SL con un único socio. Tiene las mismas obligaciones que una SL convencional, pero se exige declarar expresamente su condición de unipersonalidad. No hacerlo puede hacerte responder con tu patrimonio como si fueras autónomo.
Es ideal para personas que desean separar patrimonios desde el inicio y que no prevén incorporar socios en el corto plazo.
Figura introducida para permitir a los autónomos proteger su vivienda habitual frente a deudas empresariales. Pero:
Aunque es una solución intermedia, su aplicación práctica es aún limitada y no sustituye a la protección global que ofrece una SL.
Si tu modelo de negocio es innovador y cumples los requisitos para certificarte como startup ante ENISA, deberás constituir una sociedad, ya que este tipo de acreditaciones no se otorgan a empresarios individuales.
Además, muchas ayudas públicas, aceleradoras e inversores privados excluyen directamente a actividades sin personalidad jurídica propia.
| Si buscas… | Entonces te conviene… |
|---|---|
| Agilidad, bajo coste, empezar sin cargas | Autónomo |
| Separar patrimonio personal y empresarial | SL o SLU |
| Crecer con socios o buscar inversión | SL |
| Minimizar tributación sobre reinversión | SL |
| Validar una idea sin riesgo | Autónomo |
En Legal Core Labs te ayudamos a decidir con criterio jurídico y estratégico. Te acompañamos en todo el proceso: desde el alta como autónomo hasta la constitución de sociedades, pactos entre socios o trámites ante organismos públicos.
Convierte tu idea en una estructura sólida. Escríbenos hoy.